sábado, 22 de marzo de 2014

El río pasa (Guillermo Neo)






Guillermo Neo nació en Buenos Aires en 1971
Publicó: " El color de la Mesa" 1998, Ediciones del Diego, "Sucesos Orilleros", 2000 también por Ediciones del Diego. "La Siberia", 2001 en la Revista que circula por correo electrónico " Correo Extremaficción mensual de ficciones Números 5 y 6. "Swinger" 2002, bajo el Proyecto de Arte de Tapa (poesía + plástica) de la Casa de la Poesía, de la Dirección General del Libro y Promoción de la Lectura, Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Autónoma de Buenos Aires. "La Fragmentación", 2004 también en la Revista "Correo Extremaficción" mensual de ficciones Tomo IV Número 10/7. "Poemas de superficie", Ed. Gog y Magog, 2007.


El río fluye frente a mí.
De izquierda a derecha
Hoy parece algo más ligero
que de costumbre.

Una lancha pasa.
Atrás, deja su estela
y de ella se desprenden
a un lado y al otro
cantidad de olas.
En principio son blancas,
luego se tornan marrones.
En un río sin orillas
tendrían un recorrido infinito,
pero en este angosto canal
pegarán de lleno en la estacada
o se disolverán en arena.

Tras de sí
la lancha nos deja
un vacío confuso y disperso
una señal indescifrable
de eso que pasó
y no supimos comprender.

Por un momento deseamos ir tras ella,
como aquella torcaza
que en vuelo rasante
sigue la estela
o más bien, en verdad,
esa torcaza
es parte de la estela,
tanto como la ola,
como la espuma y las burbujas,
como el ruido del motor,
como el ruido del agua al golpear sobre sí misma,
o después, sobre la enramada.

El poema pues, llega a su fin.
Porque la lancha es ahora un punto más
en la recta del horizonte.
Porque el agua está plana.
Porque la estela se ha desdibujado.
Porque el motor apenas se escucha.
Porque ya no hay rastro alguno
de ninguna lancha.
Porque el poema pasó
Y su estela también.

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